jueves, 15 de enero de 2009

Un momento único

Existe un momento único, un instante aislado de la etenidad, que precede al momento en que descubrimos la verdad del uno y del otro.
Y este instante singular es el que nos impulsa en la vida... cuando nos sentimos al borde del futuro, volcados al abismo de los sentimientos, justo antes de llegar a a convicción de que alguien nos ama.
Antes de llegar a la convicción de que amaremos a alguien para siempre.

domingo, 4 de enero de 2009

El largo sendero

Un largo sendero se adentra
en la tierra de mis sueños,
donde cantan las alondras
y brilla la luna blanca.
Me espera una larga noche
hasta que mis sueños se cumplan,
hasta el día en que recorra
este largo sendero contigo.

jueves, 18 de diciembre de 2008

La Navidad

Ya ha llegado la Navidad... esas fechas tan deseadas por unos , por infinidad de motivos como las vacaciones, los regalos, la paga extra, los nuevos propósitos,... y tan odiada por otros, por motivos religiosos, por recuerdos enterrados,...
A mi las Navidades me gustan, no sé porque, tal vez es por ese espíritu navideño que rezuma la gente, que se siente buena y se cree buena (eso, sinceramente, es lo mejor para conseguir serlo). Todo parece más sencillo, volvemos a casa, tenemos más tiempo para compartir con la familia, con los amigos, no trabajamos (por lo menos en mi caso), nos regalan, regalamos con las mismas ganas, cenas de Navidad,...
Ya han empezado mis vacaciones navideñas (muy merecidas, por cierto), tengo día y medio (sin contar hoy) para preparar las maletas y volar a casa, el sábado podré dormir en casa arropada por mis papis, jeje!
La verdad es que este año tengo muchas ganas, tal vez es porque por fin soy tía, ya tenemos a Mateo con nosotros y me apetece muchísimo verlo, además también seré madrina en el 2009, porque Dani tendrá un hermanito (o hermanita),... no sé tengo buenas vibraciones para este 2009 (será porque mi número de la lotería termina en 9).
No sé si me he portado bien, si este año me traerán algo los Reyes o me tocará carbón, supongo que tendré que hacer balance de este año, aunque creo que ahora no es el momento de hacer el balance, me quedan aún diez días para hacerlo.
Esta noche tengo la cena de empresa, hemos quedado las "supernenas", vamos a un restaurante japonés en Sarriá, y después habrá que ir a tomar una copa, menos mal que mañana tengo cancha y podré levantarme un poco más tarde, no como mis niñas, aunque a media mañana pasaré por la ofi y les llevaré café!!
Bueno, la próxima vez que escriba será desde Galicia. No sé, pero me encanta esa palabra: Galicia, es perfecta!

lunes, 24 de noviembre de 2008

Camina conmigo

No camines delante de mí, porque no podría seguirte.
No camines detrás de mí, porque podría perderte.
No camines debajo de mí, porque podría pisarte.
No camines encima de mí, porque podría sentir que me pesas.
Camina a mi lado, porque somos iguales.

... tú sólo camina conmigo, ven, acércate y coge mi mano,
no te sueltes porque el camino es largo,
no te canses porque el camino es duro,
no te pierdas porque el camino es difícil,
yo no me soltaré,
yo no me cansaré,
yo no me perderé,
porque... ya lo sabes,
porque... eres tú.

A mi guía en el camino,
a la luz de mi Día.
Te quiero...
por y para siempre.

viernes, 21 de noviembre de 2008

Un cuento

La semana pasada en la oficina, en uno de esos momentos autoimpuestos y necesarios de descanso, hablábamosde libros, de autores,... y, entre cliente y cliente (y tiro porque me toca), hablamos acerca del libro que estoy leyendo y de su autor, Jorge Bucay.
El libro tiene historia, Patricia nos lo regaló a Sabi y a mi una tarde de septiembre, y, creo haberlo comentado alguna vez, supongo que ya todo el mundo sabrá que cada libro tiene su momento, pues el momento de este libro a mi me llegó hace unos días cuando pasé la última página del libro que leía.
Pasé los dedos por cada uno de los lomos de los libros de la estantería y mis dedos frenaron en seco ante este libro en cuestión; así que me puse en seguida a leer.
Pues nada, le estaba comentando a Marisa que el libro estaba muy bien y que merece la pena echarle un ojo porque es interesante, y para mi sorpresa ella también conocía el autor y me dijo que el cuento que más le había gustado era uno que había leído hace tiempo, pero no recordaba el nombre... al final de la mañana tenía en mi mesa la copia del cuento:

"Érase una vez una isla donde habitaban todos las virtudes: la Alegría, la Tristeza,... y muchos más, incluido el Amor.
Un día les fue avisado a los moradores que la isla se iba a hundir. Todos los sentimientos se apresuraron para salir de la isla, se metió cada uno en su barco y se prepararon para partir, pero el Amor se quedó porque se quería quedar un rato más con la isla que tanto amaba antes de que se hundiese. Cuando por fin estaba hundida y el Amor ya estaba casi ahogado, comenzó a pedir ayuda.
Vió a la Riqueza y le pidió ayuda:
- Riqueza llévame contigo.
- No puedo -le contestó- hay mucho oro y plata en mi barco, no tengo espacio para ti.
Entonces el Amor vió pasar a la Vanidad:
- Por favor ayúdame -le dijo.
- No te puedo llevar en mi barco, estás mojado y arruinarás mi barco nuevo.
El Amor pidió ayuda a la Tristeza:
-Tristeza déjame ir contigo por favor.
- Ay Amor, estoy tan triste que prefiero estar sola.
También paso la Alegría, pero estaba tan alegre que no escuchó las llamadas de auxilio del Amor.
El Amor, desesperado, ya no tenía más fuerzas cuando una voz le llamó:
- Ven Amor. Yo te llevo.
Era un anciano, pero el Amor estaba tan feliz que se le olvidó preguntar su nombre.
Al llegar a tierra firme le preguntó a la Sabiduría:
- Sabiduría, ¿quién era el viejito que me trajo aquí?
- Es el Tiempo -le respondió.
- ¿El Tiempo? -preguntó el Amor-, pero, ¿por qué sólo el Tiempo me quiso traer?
- Porque sólo el Tiempo es capaz de ayudar a entender un gran Amor."

miércoles, 12 de noviembre de 2008

A man falls in love through his eyes,
a woman through her ears.


Woodrow Wyatt

jueves, 6 de noviembre de 2008

Las alas son para volar

Para volar, hay que crear el espacio de aire libre
necesario para que las alas se desplieguen...,
para volar hay que empezar corriendo riesgos.